Cómo los videojuegos están cambiando el mundo
★★☆☆☆
El libro explora los movimientos sociales y políticos que rodean a los videojuegos. Desde quiénes lo juegan y por qué, quiénes los cubren y cómo lo hacen, a quiénes los desarrollan e incluso quienes extraen los materiales necesarios para la construcción del hardware. Es un recorrido profundo que alaba los videojuegos como medio artístico y de conexión con otres, que no teme en mostrar extensamente sus lados oscuros y el potencial que tienen [de user usados o desarrollados] para perjudicar a la sociedad. Desde esa perspectiva, aprendí muchas cosas leyéndolo.
Sin embargo, el problema es que lo anterior se pierde en un mar de argumentos panfletarios que se repiten una y otra vez. Al final, pareciera que los videojuegos eran la excusa para hablar de las ideas de izquierda de la autora. Ojo: yo soy de izquierda y voto en consecuencia. Eso no significa que no pueda pensar que el libro termina haciéndose daño porque se lee más como un panfleto donde todo lo que haces está mal y la solución está en las ideas de izquierda que propone la autora.
Si soy de izquierda y, de hecho, estoy de acuerdo con esas ideas, ¿por qué me parece un problema? Porque termina minando el mensaje. Si el propósito del libro es hablar del efecto de los videojuegos o de concientizar, no lo logra: está dirigido a quienes piensan igual.
Además, el libro cae en el despropósito de defender férreamente al Sur global (término impuesto, justamente, en lo que no es «Sur global») pero prácticamente sin destacar cómo los videojuegos se viven, se sienten o incluso se crean en los países que lo conforman. Los países explotados económicamente aquí lo son también de manera argumentativa. Y eso me parece un problema porque la traducción es argentina y la autora presentó su libro en ese país. Es decir, nos usó como un público más donde vender más ejemplares.
Por ejemplo, dada la crítica al capitalismo, central en el libro, pienso en Nanopesos de Camila Gormaz. Este juego chileno es una crítica abierta al mismo sistema que ataca este libro e incluso ganó un premio nacional de literatura. Está disponible para jugarse de manera gratuita en la plataforma Itch.io. Es una muestra de que hay todo un mundo de gente creando y buscando cambiar las cosas. Este libro quiere hablar sobre ellas, pero finalmente, a pesar de la promesa del título, cae en la trampa del panfleto.