El idioma de los dragones
★★★★★
Soy autista, y desde esa perspectiva, este libro se sintió como un gran abrazo que me decía que no por ser diferente soy menos que los demás, que las historias que quiero contar también pueden cobijar el corazón de otras personas. Que vale la pena salir a contarlas, y, también, escuchar las de otras personas, y por qué no, de otros seres.