La razón y la penumbra
★★★★☆
¡Que buena experiencia de lectura! El autor sabe proponerte un camino a recorrer, y terminas aceptando incluso si no quieres transitarlo. Persuade con imágenes y personajes bien construidos. Es de esos libros donde no solamente disfrutas, también aprendes.
Creo que hay algunas redundancias (infantes, casas) que no logré diferenciar entre obsesión autoral o repetición. En particular, las historias sobre niños no conectaron conmigo, a excepción del cuento de la profesora, quizás porque allí el foco no está en ellos. Ese fue el que más disfruté, tiene un aire a decadencia y al otro mundo de Silent Hill con un personaje entrañable. También me gustó el de los amigos que visitan la casa embrujada (el primero).
El libro está bello. Se nota el cariño puesto en él. Ahora bien, cada texto tiene una ilustración en el título. Sin desmerecer su calidad (están buenas y la impresión está muy bien), hubiera preferido no verlas, porque no me parecieron buenas interpretaciones del contenido.
Seguramente en algún momento tendrás un flashback que no sabrás qué es o de dónde viene hasta que logres recordar una imagen o una descripción difusa. Quizás no podrás deteriminar que proviene de este libro específicamente. Pero así será: este libro te perseguirá como un fantasma.