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Yo no voy a salvarte

Iliana Vargas

★★★☆☆ Portada de Yo no voy a salvarte

Una voz potente y extraña. Me fascinó esta obra, llena de lugares diferentes, inventados, conocidos; enfermedades, obsesiones, heridas; horarios, años, épocas… registros de todo contados por seres humanos, no-humanos e inhumanos. El siguiente extracto resume mi experiencia de lectura:

«Yo me quedé ahí parada viendo el agujero, preguntándome qué pasaría si empezara a cavar siguiendo su rastro. Imaginé que ella había escuchado mi pensamiento, porque en respuesta recibí una nueva ráfaga de aire más helada y salvaje, incitándome a regresar a casa y pensar en lo que haría con mi vida ahora que sabía que otras formas de existencia eran posibles».

Ahora bien, me costó leerla porque es sumamente sensorial (y de maneras originales, nuevas) y yo necesito de lugares familiares donde sostenerme. Los relatos en general no me proporcionaron esas anclas. Eso no está mal en sí mismo, no es un aspecto de la obra me gustaría que fuese diferente. Valoro mucho la propuesta y la voz de Iliana me gustó tanto que me hubiese gustado poder sumergirme más en ese éter que propone. Pero por mis propias características humanas no pude.

Leí la edición de Casa Futura (México, 2024), que tiene una portada preciosa.